En un desesperado intento por justificar el pragmatismo económico del régimen y amainar las criticas internas, Diosdado Cabello salió a defender los pactos petroleros suscritos con Washington asegurando que el acuerdo «sigue fielmente los lineamientos» que dejó Hugo Chávez.
El ministro del Interior oficialista intentó maquillar el viraje ideológico argumentando que Chávez siempre consideró a Estados Unidos como el «mercado natural» de la producción nacional debido al diseño de sus refinerías, y que aspiraba a elevar la extracción a seis millones de barriles diarios.
Según Cabello, la gestión de Delcy Rodríguez «no hace nada» que no estuviese trazado previamente en la doctrina del difunto mandatario. Una pirueta discursiva con la que la cúpula pretende disfrazar de lealtad ideológica lo que a todas luces es una urgencia financiera para mantenerse en el poder.Fuente: evtvmiami

